"No hacemos ficción... construimos realidad"

"No hacemos ficción... construimos realidad"
Coaching Sociológico y Socioanálisis para individuos/grupos/organizaciones/empresas. Soluciones CREATIVAS desde un enfoque centrado en la SINGULARIDAD del Cliente. NO hacemos ficción ¡Construimos realidad! ¡actores protagonistas!

domingo

Cítica EL AIRE DEL RÍO


http://www.showonline.com.ar/2011/04/10/el-aire-de-rio/


ya que -como están modificando la página- se traspapeló la crítica ésta y no ésta subida, como todavía está en cartel, la copio acá:


El Aire del Río,
de Carlos Gorostiza

En la Sala Casacuberta del San Martín, esa, sí, la del escenario ovalado, nos encontramos –en esta puesta dirigida por Manuel Iedvabni- con una escenografía con paneles que se nos presentan como el interior de una casa con una mesita y tres sillas. Todo bastante tradicional y neutro; ya veremos por qué.
En esa mesita de juegos, Domingo (Pompeyo Audivert) es su propio adversario en su siempre presente dominó solitario que forma parte de su vivir puertas adentro, cuidando sólo de lo suyo –mujer incluida- y sin hablar de política.
La mujer que forma parte de su pequeño mundo es Isabel (Ingrid Pelicori) que juega muy hábilmente con un castellano castizo, de tiempos coloniales. Sin duda ésta es la parte de la obra en la que más se destaca la actriz, es imposible no reírse ante las reiteraciones matizadas de la frase “el aire del río está viniendo con calor”. Se maneja muy cómodamente en un registro al borde de la parodia.
Un tercero irrumpe en esta casa matrimonial, es el primo de Domingo, Francisco (Alejandro Awada) quién, al contrario de Domingo se ha interesado mucho –y sigue haciéndolo- por la política, pero al igual que Domingo se ha interesado mucho –y sigue haciéndolo- por Isabel.
Hay un transcurso temporal enorme desde la colonia a la actualidad, pero se trabaja con una dinámica muy interesante: un personaje sale hablando castellano antiguo y más tarde ingresa hablando cocoliche, mientras que los otros dos personajes dialogan aún en un castellano que sólo cambiaran por el cocoliche –junto con pequeños cambios de vestuario y de apodos- cuando salgan y vuelvan a entrar, siempre en distintos tiempos para que el relato continúe como si nada hubiera cambiado: nunca se vacía el escenario. Lo mismo sucede con un tercer cambio temporal en el que terminaran hablando argentino actual, lo cual toca otras teclas en la sensibilidad social de los espectadores respecto a las luchas socio-políticas que siempre escuchamos afuera de la casa, y solo nos llegan mediadas por las vivencias de Francisco.
Está muy bien trabajada la oposición de rasgos entre los amigos de la infancia Domingo y Francisco, siendo este último el aventurero, comprometido, mientras que el primero es el que se queda en su casa y no se mete con esas cosas. Es interesante como Audivert (Domingo) combina el perfil bajo del personaje con la enorme energía actoral que destila durante toda la obra.
Debo mencionar que tienen un excelente uso la música y otros efectos de sonido: son siempre generadores de acción, y hacen de disparadores al avance del relato la mayoría de las veces, otras pocas son para generar climas y cadencias distintivas. Esas partes son muy logradas por los actores, por ejemplo, hay un monólogo de Awada destacable con música de fondo.

Ficha técnico artística

Autoría: Carlos Gorostiza
Actuan: Pompeyo Audivert, Alejandro Awada, Ingrid Pelicori
Vestuario: Aníbal Duarte
Escenografía: Héctor Calmet
Iluminación: Héctor Calmet, Miguel Morales
Dirección: Manuel Iedvabni

TEATRO SAN MARTIN
Av. Corrientes 1530 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 0800-333-5254 ó 4371-0111/18
Web: http://www.teatrosanmartin.com.ar
Entrada: $ 45,00 - Domingo - 20:00 hs - Desde el 08/04/2011
Entrada: $ 25,00 - Miércoles - 21:00 hs - Desde el 08/04/2011
Entrada: $ 45,00 - Jueves, Viernes y Sábado - 21:00 hs - Desde el 08/04/2011

martes

El actor debe publicitarse


Obvio. Ya sabemos que para actuar en proyectos de cualquier índole es preferible tener una cierta noción de producción, mucho más aún si es un proyecto independiente, pero no deja de ser importante cuando hay un equipo de personas especializadas que se dedican a esa tarea, así hay mejor comunicación en el equipo de trabajo y podemos comprender al otro:
Por ejemplo ¿Por qué no tengo el vestuario exactamente como lo pedí? Si entendemos que cadena de trabajos hubo detrás de ese vestuario, será más fácil saber qué puede hacerse y pedir las cosas con mayor precisión.

LO MISMO PASA CON LA PUBLICIDAD: hay que publicitarse, hay que publicitar, y hay que publicitarnos. Sí o sí.
De las maneras más alternativas: -Muscari aún sigue saliendo a volantear (!!) -Moria Casán a pesar de tener mucha producción va personalmente a los programas de tv. Aquí la estrategia tiene algo de mixta con estrategias de escándalo... cuando digo "estrategia" no me refiero a que sea totalmente planificado; hay quienes les sale naturalmente. -En otro rubro -la música a nivel de masas- el Indio Solari siempre desarrolló estrategias originales del estilo "boca a boca" que viene de la cultura UDERGROUND, ahora al final de cada show pone la fecha del siguiente en una pantalla (y no paga espacios publicitarios ni en radios, ni tv, rtc) -Hay Hollywoodenses que se casan o hacen quilombos. -En calle Corrientes vemos las más diversas formas de llevar público que desarrolla cada elenco de maneras bastante lúdicas. -El director socialista Leónidas Barletta, pionero del teatro independiente, tocaba una campana corriendo en la calle. -Nosotros, el elenco de LA BODA ES TEATRO, hicimos un blog por empezar, luego veremos, http://labodaesteatro.blogspot.com/ ahí pueden conocernos.
He dicho una vez que el actor que no se divierte es mal sociólogo porque no conoce su lugar en la sociedad; lo mismo pasa con el que no se publicita: NO HACE VER CUÁL ES SU LUGAR, se queda en la esfera de lo privado, privado del publicitarse, del hacerse público, privándose así del contacto con las otras esferas que nos enriquecen...


y como las esferas son redondas y giran,

y los giros son movimientos que generan más movimientos,

así un arte en movimiento es un arte posible,

un arte vivo.

lunes

Crítica, Los Pollerudos


http://www.showonline.com.ar/CriticaId.php?id=67

LOS POLLERUDUOS,
de Gerardo Bamonde, Sergio D´ Angelo y Héctor Díaz

Calificación: Excelente.

Los viernes a las 23hs en El Portón de Sánchez hay un mundo similar al viejo Buenos Aires tanguero y compadrito, pero no. No, porque lo vemos a través del prisma de los recuerdos de Julián y Julián (Gerardo Bamonde y Héctor Díaz), en un enmarañado relato que configuran con sus acciones dónde lo que vivimos es un mundo auténtico, propio, alucinado, cortado de la realidad.
Y digo “cortado” porque Julián es sastre, y Julián… también. Pero Julián baila tango, y Julián… también. Aunque Julián recuerda a Marta (y Julián también).
Así como personaje y personaje por momentos son uno y lo mismo, es él lenguaje en común (corporal, en las palabras, en los recuerdos evocados) el que a su vez permite el perpetuo contrapunto que hace a la dualidad: hay discusiones que se repiten en las que el que decía A ahora dice B, y viceversa, son diálogos enteros repetidos con o sin variaciones que juegan al absurdo con gags muy efectivos que hacen reír al público todo el tiempo, hay también logradísimos bailes de tango en contrapunto, hay juegos acrobáticos entre ellos en los que vemos no sólo cuerpos entrenados sino –más interesante aún- formas estéticas que nos van hilando como símbolos toda la historia. ¿La mataron? ¿Se mataron? ¿Son? ¿Es uno? ¿Los dejaron? ¿Se sienten muertos?
Mediante dudas, que son las de ellos, se desarrolla una historia, que luego se vuelve a arrollar porque no hay salida posible aparentemente; hasta que en un momento sucede. Nos damos cuenta que la única salida es el absurdo, y me refiero a un hecho absurdo muy concreto que se ve en la obra pero que estas letras que escribo no van a adelantar porque, privado de las luces, el sonido, el magnífico suspenso y ese mundo que nos fueron construyendo, no tiene sentido.
Solo cabe en el lugar en que nos pusieron estos dos actores y director (Sergio D´ Angelo) que muy probablemente hayan creado el texto colectivo a partir de un previo trabajo lúdico, la narrativa tiene mucho de collage de letras de tango, la acción es fundamental, lleva la historia, parece previa al sentido.
La escenografía es precisa: un figurín con ropas, dos sillas, una mesa y un baúl misterioso. Todo ello usado -junto a otros objetos que van apareciendo- de manera clara y siempre aportando más juego al juego global.
Es destacable la comicidad ingenua en este thriller absurdo lleno de desesperanza y danza. El color de la ingenuidad no tiene nada que envidiarle al que lograba Chespirito cuando pintaba su famoso sketch en el que decía “Lucas ¿Crees que tu y yo estamos locos?”, pero aquí, entre otras, se suma una pincelada audaz de danza contemporánea.

Ficha técnico artística

Autoría: Gerardo Baamonde, Sergio D'Angelo, Héctor Diaz
Actuan: Héctor Diaz
Intérpretes: Gerardo Baamonde
Iluminación: Sergio D'Angelo
Banda de sonido: Sergio D'Angelo
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Coreografía: Héctor Diaz
Dirección: Sergio D'Angelo

Informe para una academia. Diego Starosta


http://www.showonline.com.ar/CriticaId.php?id=44

INFORME PARA UNA ACADEMIA, de Diego Starosta

Cuatro mini reflectores que conforman un escenario reducido recortando el escenario del Payró delimitan el cuadrado en el que nos espera un círculo de luz, que proviene de una lámpara que ésta en escena, bajo la cual, en su silla, nos mira entrar a la sala Diego Starosta.
La escenografía son los cuatro reflectores, la lámpara, la silla, una copa y una botella.
Esos elementos mínimos son puestos en juego con precisión por el actor, que, por ejemplo, enciende y apaga las luces generando distintos climas, nos grafica su lucha contra una botella para poder beber como lo hacen los humanos, nos muestra sobre su silla cómo era el espacio donde estuvo encerrado cuando era mono. Sí, mono, porque el delirante relato de Kafka trata de un hombre contando a un auditorio sobre su devenir hombre habiendo sido, naturalmente, mono.
Al delirante relato se lo aborda con el instrumento del actor puesto de lleno, en todo aspecto, en un juego perpetuo y muy limpio con su entorno y consigo mismo. A esto se le suman juegos con la luz: nos transporta a distintos lugares del relato, el barco que recuerda este hombre devenido mono, y el auditorio donde nos habla a nosotros, los “Excelentísimos Sres. Académicos”.
Son fundamentales en la puesta los juegos con el sonido: música, coreografías acompañadas por gestos clawnescos, y un trabajadísimo uso de la voz, marcan en conjunto un tempo de suspenso, un ritmo en el que el espectador entra a modo de cómplice preguntándose para sí por qué hay algo que nos llega tan conmovedoramente, qué nos está contando éste actor-personaje-director-adaptador… ¿Nos habla sobre un cuento de Kafka, sobre la teatralidad cotidiana, sobre el crecimiento, sobre el malestar de pertenecer a una cultura, sobre nosotros mismos?
Entre otras, hay una suerte de coreografía en la podríamos ver La Evolución, es decir, el pasaje ancestral de animal a ser humano en un par de vueltas de Starosta por el escenario. Hay una versión de Whisky Bar de The Doors sobre la que baila con destreza y comicidad, jugando con el estilo de Music Hall, que es de lo que el personaje –ahora que es humano- trabaja.
Este tipo de humor siempre está mechado hábilmente, a veces con una sutilísima crueldad, ya que el núcleo de la historia es tristísimo; Starosta dijo en una entrevista a Página 12: “Me interesaba, entre otros temas, el de la libertad: este personaje no elige transformarse en humano, sino que se ve forzado a hacerlo. Lo necesita para no morir”.
Y por último, pero no menos importante, cabe el comentar que éste “acto teatral” (así se lo nombra en el programa) es muy entretenido y nos mete en un mundo reflexivo sin necesidad de caer en un intelectualismo aburrido sino, justamente, todo lo contrario.

domingo

Nicolas Milanesi: Película La Fiaca, mirada sociológica.


Nicolas Milanesi: Película La Fiaca, mirada sociológica.: "En la revista digital Discurso y Argentinidad se encuentra una publicación mía, una mirada sociológica, de la peli La Fiaca (1969). No es..."

jueves

Microcentro y los trajes...


Al pasar por microcentro...

Juego a ver quién es quién entre los trajeados;
es decir "Quién lleva mejor el traje".
Asumimos que el concepto "trajeado" abarca desde un cadete hasta un gerente, por lo menos. Entonces, ¿¿Quién es quién??

Afortunadamente, mi condición de machoargentino hace que conozca poco de telas, y -si bien a veces la calidad de los trajes delata por sí sola la condición del portador- es más interesante fijarse CóMO LO LLEVAN,

sin caer en la obviedad de que a algunos cadetes les queda
directamente grande el traje, de tamaño, grande, así, arrugado,
es también notable que quienes no están muy amigados con esa prenda caminan rígidamente, o adoptan una cierta actitud corporal otra que la propia de los que más relajadamente, con una postura recta que dista de la rigidez, se sienten DUEÑOS del traje,

éstos a su vez se diferencian de los que -de igual edad adulta- llevan tanto al traje como a la oficina como CARGAS, O MOLESTIAS habituales; sin la rigidez del Nene ni la elegancia del Señor.

Es un tema que hace años me llama la atención, y he investigado también en una ocasión como se camina distinto en una avenida, una plaza, y una calle de menor tránsito, etc, etc...

Si el actor se pone un Traje para actuar de empresario, la investigación sociológica puede ser una de las herramientas para que no lo lleve como un empleado...

¿¿CUÁNTAS VECES VEMOS UN OBRERO CON CASCO EN TV Y NOS DAMOS CUENTA QUE NUNCA EN SU VIDA AGARRÓ UNA PALA??

Si el ACTOR SOCIAL se siente incómodo en su traje, Socioanálicese!!

viernes

Lo concreto y lo abstracto


analizando actores componiendo personajes llegué a creer que el actor NO DEBÍA SABER lo que estaba haciendo,
es decir, que no debía conceptualizar y así no caería en un estereotipo,
POR EJEMPLO: UNA MUJER ENCORVADA QUE GRITA DISFÓNICAMENTE MARCANDO UN RECORRIDO ANDANTE INCIERTO ERA EFECTIVA hasta que la intérprete y el director dijeron que era una vieja que caminaba en círculos... y pasó a ser simplemente eso; una vieja que caminaba en círculos. cuando la actriz se concentraba en otros factores, el personaje crecía y se hacía sólido, y dejaba de ser la vieja para pasar a ser lo innombrable, un ser digamos PPPEEERRROOO pero pero pero la actriz no estaba satisfecha, le faltaba algo, no le gustaba lo que hacía, el director no lograba hacerse entender, quería sacarla del lugar típico de "la vieja" y no podía, etc... en otro momento, en otro grupo, ante el caos escénico de algunos personajes, como uno mío, habiendo comentado anteriormente yo mi observación sobre que el actor "NO DEBÍA SABER", el director Walter Rosenzwit dijo que el actor siempre tiene que saber lo que actúa, al momento de actuar, porque si no hace de todo, hace cualquier cosa, y no hace nada puntual... o sea, supongo que hay una etapa donde la búsqueda es caótica, pero otra es la de hacer crecer al personaje, supongo que... supongo tantas cosas...
hasta que Fernando Alegre,

director del espacio El Unicornio, que alquilábamos con el primer grupo que mencioné, me lo dijo simple, pedagógica, y magistralmente:


el también es artista plástico, y dijo que a veces parte de la nada, del caos y crea algo,

y otras parte de una silla y la desarma toda y termina pintando una mancha...

y que el director tiene que saber cuándo un actor necesita certezas, y cuando estar más en el aire.


... parece que entonces en un grupo, el director puede trabajar de distintas maneras con los distintos actores en sus distintos momentos creativos. tan simple que siempre se nos escapa, como la tortuga.